Si ya de por sí resulta difícil acceder a información fiable respecto a la Estandarización, la información que puede extraerse de los medios sobre lo acontecido en los últimos veinte años es prácticamente nula. No porque no exista, sino porque es tanta (y tan contradictoria) que es casi imposible separar la paja del trigo.

Tampoco han dejado de publicarse ensayos (ya sea en formato multimedia o en libro digital), pero, como todos sabemos, la inmensa mayoría están patrocinados, por lo que su legitimidad resulta escasa (al menos para un ensayo histórico producido fuera de la Alianza).

Afortunadamente, el profuso trabajo realizado por mi antecesor me ha permitido arribar a una serie de conclusiones demostrables en un plazo bastante corto.

A lo largo de este capítulo, expondré los hechos que conocemos con certeza junto con algunas especulaciones fundadas; aclarando en cada momento en qué supuesto nos hallamos.

 

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21.1_ Mass Link

Para explicar una de las principales políticas establecidas en los sesenta —y los motivos por los que fue aceptada— debemos remontarnos hasta principios de la década del veinte —en pleno auge de las REC— porque las mismas tecnologías que impulsaron esa transformación política, sirvieron de catalizador para una serie de innovaciones económicas.

De entre todas ellas, la principal fue la que años después se denominaría mass link: las empresas descubrieron que (usando técnicas de data mining) los deseos de los usuarios podían ser medidos y catalogados en tiempo real y que, por tanto, les bastaba con «nadar» por la red en busca de Masas Críticas Intersubjetivas (MCI) que volviesen rentable la satisfacción de cierto deseo. En definitiva: las empresas descubrieron que podían producir a gusto de sus consumidores.

Es probable que el mundo se hubiese encaminado hacia ese sistema económico si el Incidente de 2024 no lo hubiese obligado a reconfigurarse. Pero antes de que ocurriera (y en paralelo al triunfo de las REC) los adalides de los mass link habían ganado terreno.

 

21.2_ Deseo y patrimonio

A nivel global, el sector más influenciado por los mass link fue el inmobiliario.

Los ciudadanos de principios de siglo solían tenían una idea clara de dónde querían vivir en los próximos meses o años. (Recordemos que, por entonces, la Década Oscura, el Colapso y la Gran Migración Climática eran impensables, y la euforia generada por el ascenso de las REC les había brindado una inédita confianza en sí mismos). Así que, en cuanto se aplicaron métodos de mass link sobre el mercado urbanístico, se hizo evidente que los deseos de los ciudadanos no se correspondían con las normativas ni con las leyes de protección patrimonial.

Un estudio mesurado hubiese concluido que la novedad no era tal: siempre había sido así… y precisamente por eso se habían redactado esas normas. Sin embargo, una vez que las empresas dispusieron de datos objetivos, les fue muy fácil atacarlas.

Su planteamiento era el siguiente: la normativa urbanística y las leyes de protección patrimonial han sido desarrolladas para favorecer el bien común en detrimento de los intereses individuales, pero ¿qué es «el bien común», si no el beneficio de la suma de individuos?

Si los mass link permiten que los ciudadanos se expresen directamente, y los datos intersubjetivos muestran que una amplia mayoría de individuos desea cosas que se oponen a la normativa, ¿a quiénes favorece esa normativa? ¿Qué pretende proteger? ¿Una identidad común? ¿De qué identidad estamos hablando, si la mayoría de los ciudadanos no se sienten identificados? La preservación es entendible en aquellas ciudades que viven del turismo, pero ¿en el resto?

 

21.3_ Net XXI

Lo asombroso no fue escuchar esos argumentos en boca de especuladores, lo asombroso fue escuchárselo a las élites artísticas. Con el tiempo se generó una «tendencia», una corriente de pensamiento interdisciplinaria como hacía años que no se veía; y esa tendencia fue Net XXI.

En el ensayo Entropía, el arquitecto Klaus Reinhold Grass (su ideólogo más famoso) plantea que:

«Es llamativo que, al tiempo las bioingenierías han empezado a modificar las bases de la vida, nosotros sigamos sin atrevernos a modificar el espacio que habitábamos. Atesoramos el espejo de la identidad con el mismo incuestionado respeto con que se atesoran las reliquias familiares».

Lo grave es que su discurso hizo mella. Se aceptó que los deseos vinculados a la propiedad inmobiliaria eran los más estables (¡incluso después del Incidente de 2024!), y una vez que se deshicieron de las normativas, se embarcaron en construcciones tan faraónicas como la ciudad de los Picos de Europa.

 

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21.4_ La ciudad de los Picos de Europa

La urbanización a medio construir que —décadas más tarde— sería el escenario de la revuelta del 57 es un ejemplo excelente de los despropósitos de Net XXI.

Y de su impunidad, cuando el Colapso echó sus planes por tierra.

Picos de Europa había sido diseñada respondiendo a los deseos de los habitantes del sur, hartos del bochorno veraniego. (Hay que tener en cuenta que, desde mucho antes del Colapso, todo el sur de la península se estaba desertificando). Sin embargo, cuando el «bochorno veraniego» dio paso a las olas de calor, sus potenciales clientes se convirtieron en refugiados climáticos obligados a migrar con poco más que lo puesto.

Para colmo, una vez que empezaron las «épocas de tormenta» (esa suerte de monzones debidos al Colapso que siguen azotando el norte de la Unión), ni siquiera los migrantes desearon vivir allí. Así fue como la ciudad de los Picos de Europa —el proyecto estrella de Net XXI en la península ibérica— terminó convirtiéndose en un campo de refugiados.

Lo irónico es que el mismo Colapso que los desautorizó, les permitió llevar a cabo su principal «aportación» teórica.

 

21.5_ History Island

El primer sitio en el que se menciona History Island es Entropía (el libro de Klaus Reinhold Grass),y basta con leer la cita en que aparece para entender que no era más que una provocación.

«¡El plato está servido, paladea las delicias de la historia! Lo sostiene un camarero metálico que flota mansamente en mitad del océano. En él se puede observar el exquisito arte helénico, sazonado con algo de arte romano y aderezos bizantinos. Tampoco pueden faltar las suculentas maravillas góticas, que tan deslumbrantes resultan a la vista. El pomposo barroco desatará la gula del gourmet, pero pronto será aplacada por el estoico movimiento moderno. Y, por si fuera poco, esta deliciosa presentación fast food se sirve acompañada de reconstrucciones de entornos y guarnecida con una lujosa cadena de hoteles.

Queridos comensales, disfruten del manjar: ¡bienvenidos a History Island

En la práctica, no era más que una prolongación de su discurso sobre el patrimonio. Si este no es más que «reliquias familiares», ¿qué mejor forma de atesorarlo que exponiéndolo en una vitrina?

Pero en mitad del Colapso, cuando la Alianza empezó a hacerse cargo de los habitantes del hemisferio norte, decidió que también debía hacerse cargo de su patrimonio, así que creó una corporación de inversores que barajaran diversas posibilidades y ésta, de forma algo sorpresiva, terminó dando luz verde al proyecto.

Lejos del discurso oficial de los historiadores, que elogian los esfuerzos de conservación emprendidos por History Island, lo cierto es que no existe prueba alguna de que éstos se hayan producido. (Y hay que tener en cuenta que, según la Alianza, toda la información referida e este proyecto ha sido desclasificada). En la práctica, de lo que sí existen pruebas es de que muchas obras importantes fueron abandonados a su suerte mientras que otras, más populares, fueron extraídas de zonas no afectadas.

El resultado es un parque temático de treinta kilómetros cuadrados.

Han sido necesarios siglos de historia del arte para poblar un parque temático.

 

21.6_ Los viajes virtuales

History Island fue la primera gran obra de la Alianza. Su construcción llevó doce años y, durante todo ese tiempo, su lejanía y magnitud hizo que a los ciudadanos (que por entonces seguían viviendo en campos de refugiados) se les antojara irreal; tanto o más irreal que la supuesta restauración de las ciudades.

Después (cuando al fin se inauguró en 2059; es decir, en pleno proceso de Estandarización), resultó tan evidente que el coste del traslado iba a ser inviable que nadie entendió cómo pensaba emplearse.

La respuesta a esta cuestión fueron los viajes virtuales: History Island fue el primer entorno urbano recreado digitalmente, y el sistema de transposición digital (STD) diseñado para hacerlo fue el mismo que luego se empleó en todas las ciudades de la Alianza.

El éxito de su versión digital fue inmediato y, a día de hoy, sigue siendo el destino virtual más solicitado por los ciudadanos. Claro que el hecho de que los ciudadanos no puedan viajar hasta allí en persona, no significa que nadie pueda hacerlo.

History Island no fue construida para los ciudadanos. Como ocurre con el resto de objetos materiales, su disfrute real es privilegio de los Círculos.

 

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21.7_ Sistema de transposición digital

En esencia, el STD se sustenta en dos pilares: una réplica virtual precisa del entorno real que simula y una sincronización instantánea entre el entorno real y el virtual.

Gracias a eso, los ciudadanos que se desplazan por el entorno virtual pueden interactuar con una representación digital de los que se desplazan por el entorno real. Y lo mismo sucede a la inversa: en el entorno real se genera una réplica de los ciudadanos virtuales tan física (a nivel táctil) como los edificios.

El único problema del STD es que las réplicas no pueden interactuar directamente en el entorno real. (Por poner un ejemplo: no pueden abrir puertas). Para solucionar este tipo de inconvenientes se han desarrollado infinidad de trucos. (Volviendo al ejemplo de las puertas: en las ciudades se han sustituido todas las aberturas batientes por puertas correderas automáticas, de forma que cuando una réplica —denominada «avatar primario»— se acerca a un acceso en el entorno virtual, el sistema da la orden a la puerta real para que esta se abra).

Con los años, los trucos se han perfeccionado hasta tal punto que, a día de hoy, los ciudadanos de la Alianza no conciben otro modo de habitar una ciudad.

 

21.8_ Los viajes relámpago

Aunque —como expliqué más arriba— History Island siga siendo el destino más solicitado, a partir de 2064 el turismo virtual se diversificó.

La transposición digital de las ciudades había culminado en 2063, por lo que solo fue cuestión de tiempo que a alguien se le ocurriera enlazar esas «transposiciones».

El resultado es lo que hoy se conoce como «viaje relámpago»: un enlace de doce horas a cualquier otra ciudad de la Alianza que se vende como un paquete turístico.

El motivo por el que «solo» se viaja doce horas es fisiológico: es el tiempo máximo en el que un cuerpo puede estar inmerso en realidad virtual sin necesidad de soporte externo; es decir, sin necesidad de ser sondado, alimentado por vía y retroestimulado sensorialmente.

Por tanto, si bien en todas las ciudades existen centros de viaje para incursiones más largas, lo habitual es que los ciudadanos hagan varios viajes relámpago a lo largo del año, más que un único viaje con internación. Al fin y al cabo, gracias a esta técnica, un habitante de NeoMadrid puede ir a pasear por el día a un destino tan alejado como Moscú.

 

21.9_ Restricciones circulatorias

En 2067, los viajes relámpago ya se habían consolidado. Debido a eso, a los años vividos en los campos de refugiados y a una campaña de «concientización» sobre la inviabilidad del transporte aéreo (justificada —increíblemente— por la ausencia de combustibles fósiles en una sociedad con sobreabundancia energética) los ciudadanos apenas reaccionaron cuando se impusieron las «restricciones circulatorias».

El motivo de las restricciones era «asegurar la seguridad ciudadana y fortalecer la lucha contra el terrorismo». (Un terrorismo del que los medios se hacían eco a diario con noticias provenientes de la frontera, pero que hasta entonces no había atentado en territorio de la Alianza).

Sin embargo, dado que el recuerdo de la Yihad del 55 seguía presente, que los viajes relámpago suponían una forma barata y cómoda de conocer otras ciudades, y que la mayoría de los sobrevivientes del Colapso estaban hartos de desplazarse, las restricciones circulatorias fueron asumidas con una naturalidad que incluso sorprendió a la Alianza (como se desprende de algunos documentos desclasificados de finales de los sesenta).

¿Y en qué consisten las restricciones circulatorias? Dejando a un lado su andamiaje legal, podrían resumirse de la siguiente forma: todo ciudadano de la Alianza pertenece a una ciudad; lo que significa que vivirá, trabajará e incluso viajará sin salir de sus fronteras.

 

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21.10_ Iglesia Unificada de la Nueva Alianza

Otra consecuencia reconocible de la Yihad del 55 fue el surgimiento de la IUNA. Ahora bien, el hecho de que pueda considerársela una «consecuencia» no significa —como plantea Ausías Levi en su famoso ensayo Del Apocalipsis a la Redención— que pueda considerársela una «respuesta» a dicha yihad. Es indudable que el haber tenido que enfrentarse a un enemigo común acercó a los credos cristianos, sin embargo, los primeros pasos reales hacia el establecimiento de la IUNA se dieron tras la Estandarización, es decir más de un lustro después.

Otra idea bastante extendida entre los historiadores es que la Iglesia Unificada de la Nueva Alianza surgió en la década del cuarenta, en los campos de refugiados. Pero, en la práctica, lo «único» que sucedió entonces (al parecer tanto en la Unión, como en América y la Federación Rusa) fue que clérigos de todas las ramas del cristianismo desarrollaron la «exégesis profética» y predicaron sus hallazgos en los campos donde vivían.

Visto en perspectiva, el proceso resulta bastante lógico. Durante los años más duros del Colapso —con más de la mitad de la población desplazada, o recluida en campos de refugiados— a ninguna religión se le hubiera ocurrido profetizar nuevas catástrofes. Sin embargo, los campos de refugiados fueron lugares idóneos para el análisis de antiguas profecías. Y en especial, para que las religiones de base cristiana buscaran «pruebas teológicas» de que el Colapso era en realidad el Apocalipsis.

Esto motivó un resurgir religioso que, en la década del 50, se tornó imprescindible para la estabilidad social de los campos. (Hay decenas de estudios que demuestran que aquellos que disponían de una sólida comunidad religiosa eran los menos conflictivos). Sin embargo, los exégetas nunca hablaron de otra cosa que no fueran profecías; el corpus de lo que hoy conocemos como IUNA, no surgió hasta principios de la década del sesenta.

Fue entonces cuando un grupo de exégetas de distintos credos se contactaron dentro de una red social de inmersión (se desconoce cuál) y constataron que sus conclusiones habían sido las mismas. Aquello supuso una revolución teológica comparable a los cismas… solo que, en este caso, lo que se produjo fue una fusión.

En 2065, el Concilio de Nueva Jerusalén (celebrado en una ciudad virtual diseñada ex profeso como su Santa Sede) definió su nombre y unificó su mensaje. Desde entonces, la IUNA es la religión oficial de la Alianza y cuenta con decenas de iglesias en todas sus ciudades.

 

21.11_ Los Círculos de la Alianza

A partir de este momento, entraremos en el terreno de la especulación fundada. A día de hoy nada ha trascendido en los medios respecto a la estructura interna de la Alianza. Afortunadamente, el historiador que me antecedió fue un miembro de cierta importancia dentro de la misma (antes de su fuga de NeoMadrid). Y es importante señalar que su fuga se produjo en la década del sesenta, cuando la estructura actual de la Alianza aún no se había consolidado.

Gracias a su experiencia personalsabemos, por ejemplo, que ningún ciudadano puede ingresar en los Círculos, pero que un integrante de los Círculos puede ser degradado al rango de ciudadano. (Tras la fuga de la que fue partícipe, la Alianza degradó en represalia a los familiares de los fugados que permanecieron en la ciudad).

También sabemos que la pertenencia a los Círculos de la Alianza es hereditaria, pero que el acceso al Circulo Interno, no. Esto significa que, por derecho de nacimiento, todo hijo de un integrante de un Circulo tiene asegurada la pertenencia al Círculo Externo, pero no al Interno.

Otro dato que hemos podido confirmar es que, cuando los hijos de los integrantes de un Círculo cumplen la mayoría de edad, son trasladados a una ciudad distinta a la de sus padres para eliminar cualquier trato de favor…

Si algo hay que reconocerle a la Alianza es que su estructura interna es meritocrática.

 

21.12_ El Círculo Externo

En líneas generales, es correcto decir que el Círculo Externo de la Alianza comprende a su personal científico, administrativo, de mantenimiento e ingeniería y a sus Cuerpos de Seguridad.

Respecto a estos últimos, es importante aclarar que los Cuerpos de Seguridad interna de la Alianza no son lo mismo que sus Fuerzas de Seguridad.

Las tropas se nutren de ciudadanos y son sometidas a una ablación cerebral localizada, mientras que los Cuerpos de Seguridad están conformados por integrantes del Círculo Externo. Son los encargados de dirigir a las tropas, de garantizar la seguridad en el interior de los Círculos y, por supuesto, son los Controladores: la policía secreta que recorre las ciudades de la Alianza.

 

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21.13_ El acceso al Círculo Interno

En este punto entramos en el terreno de la especulación.

Lo poco que mi antecesor y yo hemos podido confirmar es que se accede a través de una prueba. No hemos podido saber en qué consiste la «prueba»: si se trata de una oposición, de un trabajo de campo, de algún tipo de informe… Lo único que hemos podido establecer con cierto grado de certeza es que los aspirantes deben salvarla y que, hasta ahora, han sido muy pocos los que lo han logrado.

Algo entendible si tenemos en cuenta que quien ingresa en el Círculo Interno está ingresando en la dirección de la Alianza.

 

21.14_ En el terreno de la especulación (in)fundada

He dudado mucho si escribir o no este apartado. Básicamente, porque no existen pruebas directas de lo que voy a decir.

Sin embargo, son tantos los detalles que parecen apuntar en esa dirección que he decidido dejar constancia de la hipótesis para que trabajos posteriores la confirmen o desmientan.

Circula una intensa rumorología sobre un tipo particular de nanorrobots médicos denominados «reconstructores de telómeros», pero mi intención es enfocar el tema desde otra perspectiva.

Planteemos una pregunta evidente: ¿para qué necesita la Alianza que ingresen nuevos integrantes en su Círculo Interno?

La respuesta es obvia: para sustituir a los directivos que se vayan retirando.

Sin embargo —y aunque no existen pruebas directas de lo que voy a decir, infinidad de detalles parecen apuntarlo—, el número de candidatos que ingresa en el Círculo Interno es muy inferior al razonable en un relevo generacional.

Lo cual me lleva a especular con la posibilidad —y pongo el énfasis en esta palabra— de que el escasísimo acceso al Circulo Interno se deba a que sus integrantes han descubierto un modo de alargar sus vidas.

Es una especulación, por supuesto, pero si he decidido dejarla por escrito es porque me resulta coherente con el concepto de meritocracia interna que expuse más arriba.

Aunque a lo largo de la historia el gobierno de los mejores siempre ha sido una aspiración, en la práctica, la sangre siempre se ha antepuesto a los méritos. Los poderosos siempre han manipulado las reglas para asegurarse de que su descendencia juegue con ventaja. En el fondo no es más que una forma de «eternizar» su poder, de perpetuarse; un remedo de inmortalidad a través de los genes. Sin embargo, si uno mismo es capaz de vivir cientos de años, no necesita emplear los genes para perpetuarse.

 

21.15_ Una historia sin historia

Hasta aquí lo que hemos podido saber (o especular) sobre lo ocurrido en los últimos veinte años en el seno de la Alianza.

Como solía decir mi antecesor: aparte de la Tríada existe otro elemento esencial que garantiza su poder hegemónico: su capacidad de convertir la Historia en historias personales. Los hechos objetivos en una suma de versiones. En definitiva, su enorme avance en el dominio de la realidad.

A lo máximo a lo que pudieron aspirar los regímenes del siglo pasado fue a rescribir la historia a su antojo; a lograr que cualquier decisión presente tomada por sus líderes influyera en el pasado. Si decidían iniciar una guerra contra una potencia que, hasta entonces, había sido su aliada, reescribían la historia para demostrar que siempre había sido su enemiga. Si las previsiones de crecimiento no se cumplían, se reescribían las previsiones y se afirmaba que sí lo habían hecho… Era aterrador, sin duda, pero engorroso. El método de la Alianza es mucho más sencillo: sustituir la historia por un presente perpetuo y asegurarse de que sea suficientemente complejo como para que nadie pueda sacar nada en limpio. Con eso le basta.

Este capítulo compendia lo poco que hemos podido sacar en limpio de su etapa reciente.

Solo me queda una historia por contar: la historia de cómo se escribió esta Historia. Pero de eso hablaremos en el capítulo siguiente.

 

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NOTA:La foto de cabecera pertenece a Alexander Popov y ha sido publicada en Unsplash. Las fotos interiores, en orden de aparición, pertenecen a Alex Iby, Chester Wade, Chester Wade, Erik Lucatero, Hanson Lu y Redd Angelo. Todas han sido publicadas en Unsplash.

 

 

 

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