Que el pulso no me tiemble en el último instante. (…)
Que ahuyente las tinieblas el flash nuestro de cada día.
Dios proveedor de las fotos robadas, (…)
Señor, bendice a este teleobjetivo.
Concédeme el olfato, la caradura y la santa paciencia
de las que vivo.
La plegaria del paparazzo (fragmentos)
Jorge Drexler
