A finales de 2055, diversos medios de la Alianza empezaron a emitir su programación en los planos de datos y VRD de los refugiados con el objetivo de brindarles noticias sobre la contención de la yihad. Esperaban, con razón, que el temor por el ataque y la heroicidad de las fuerzas de defensa aglutinaran a los refugiados bajo una causa común.

Y si bien en principio no obtuvieron una buena acogida (algo esperado, dadas las recientes revueltas en los campos), se terminaron implantando más rápido de lo previsto. De hecho, a la Alianza le sorprendió la «rapidez» con la que lo hicieron, por más que, en perspectiva, resulte fácil de explicar. Recibir información ordenada de lo que acontecía en el exterior era una prueba de que el mundo estaba volviendo a la normalidad, y ese, sin duda alguna, era el mayor anhelo de los refugiados.

Una vez contenida la yihad, a principios de 2056, los medios se encargaron de resaltar el papel de los exoesqueletos y los ordenadores neuronales en el desarrollo de la contienda. En especial, el de los ordenadores neuronales. Y de ese modo —calculadamente indirecto— comenzaron a promover su estandarización entre la población civil.

 

La Estandarización 1

 

19.1_ Campaña mediática

El proceso se desarrolló de forma gradual.

Con la excusa de su reciente éxito, los programas de noticias se explayaron en sus numerosas ventajas y su irrisorio coste de producción; en sus capacidades actuales y sus perspectivas de futuro; en su valor social.

Luego, los programas de debates comenzaron a plantear (y a defender) el «derecho inalienable» de los «ciudadanos» a acceder a esas tecnologías. Al principio eran meras propuestas, (sugerencias para las empresas patrocinadoras), pero con el paso de las semanas, el simple hecho de cuestionar dicho enfoque empezó a tacharse de «reaccionario».

Y por último llegaron las columnas de opinión: grandes pensadores de todas las disciplinas coincidieron en su defensa del derecho a la información… y vincularon ese derecho a la estandarización de los ON. (De hecho, fue entonces cuando empezó a hablarse de «la Estandarización», como un proceso).

Muchos expertos en informática —primero de la Alianza, luego refugiados— sostuvieron que los ordenadores neuronales eran la herramienta perfecta para conectarse a la red global (la nueva red global que, por entonces, aún no se había levantado).

Incluso una de las autoridades religiosas que años más tarde fundarían la IUNA llegó a decir que los ordenadores neuronales brindaban acceso a un nuevo estado de consciencia; menos vinculado a lo material y, por tanto, más espiritual.

La mayoría de los historiadores coincidimos en que la campaña mediática de 2066 y principios del 2067 fue un rotundo éxito. En poco más de un año logró generar el ambiente propicio para el implante masivo de ordenadores neuronales entre los refugiados.

Sin embargo, incluso hoy en día resulta complejo entender los motivos reales que llevaron a la Alianza a ejecutar la Estandarización.

 

19.2_ El control de la información

Para explicarlos debo retomar algunos conceptos de los que ya hemos hablado.

Tras es desarrollo de los ordenadores cuánticos, la Alianza dejó de basar su poder en la producción para basarlo en el conocimiento. Y un poder basado en el conocimiento convierte su protección en un asunto prioritario.

Su primera barrera de seguridad fue el sistema de criptografía cuántica que implantó en todas sus empresas a finales de la década del cuarenta. Sin embargo, la cadena siempre se rompe por su eslabón más fino y, en el caso de la Alianza, su eslabón más fino eran las fábricas de los campos… Más, incluso, tras los alzamientos de principios de los cincuenta.

Hasta mediados de dicha década, tanto los QC, como los U-Panel, como el FNA fueron producidos en las casas matrices de las empresas que los habían diseñado. Pero, incluso antes de la yihad, ya era obvio que esa situación no podría mantenerse durante mucho tiempo: la producción no estaba dando abasto para los proyectos del desierto de Iberia, California y Kalmukia.

¿Cómo traspasar, entonces, su producción a los refugiados sin aumentar el riesgo de filtraciones?

La solución fue automatizar los procesos: hacer que fueran los robots los que llevaran a cabo la producción y que el personal humano se limitase a ejercer funciones técnicas: garantizar su funcionamiento; almacenar e introducir las materias primas; empaquetar y distribuir los productos terminados…

De esta forma, ningún trabajador podría filtrar conocimiento a otras potencias, sencillamente porque no los tenía.

 

La Estandarización 2

 

19.3_ Las tres líneas de la robótica

La robótica vivió su época dorada a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta: durante aquellos años —al margen del diseño de exoesqueletos— se desarrollaron las tres líneas de producción automatizada que siguen empleándose hoy en día.

A finales de 2055 (es decir, al tiempo que la Unión y la Federación Rusa repelían la yihad), se instalaron fábricas piloto a las afueras de antiguas ciudades norteamericanas para evaluar los niveles de producción y eficiencia de los sistemas robóticos.

En 2056 (cuando empezó a hablarse de la Estandarización), ya estaba claro que serían un éxito.

Ahora bien, por mucho que la Alianza automatizara sus procesos, seguiría necesitando trabajadores que garantizaran su producción. Y era evidente que, a largo plazo, no podría seguir contentándolos con condiciones laborales del siglo XIX.

Existían una serie de derechos —adquiridos a lo largo del siglo XX y principios del XXI— que los refugiados no estaban dispuestos a abandonar (como habían dejado claro en las revueltas): el derecho a la educación, el derecho a la sanidad, el derecho a la remuneración económica del trabajo, el derecho a la libertad de expresión, el derecho a una vivienda digna, el derecho al ocio…

La violencia y las promesas que dieron fin a los alzamientos suponían una tregua, no un cese del conflicto. Y estaba claro que la Alianza no podía dejar en manos de trabajadores insatisfechos robot costosísimos y fáciles de dañar. La pregunta, por tanto, era cómo satisfacer sus derechos sin lesionar su estructura económica.

Y es ahí donde entra en juego la Estandarización.

 

19.4_ La revuelta de Picos de Europa

El proceso duró cuatro años. Entre agosto de 2057 y mayo de 2061, se les implantaron ordenadores neuronales a todos los ciudadanos de la Alianza.

Hoy en día nadie duda de que fue un éxito (ni de que la actual estructura de la Alianza no podría entenderse sin él), pero el primer paso de la Estandarización estuvo a punto de fracasar. El campo de refugiados elegido para inaugurarla se rebeló dos días antes de su inicio. Y si no fuese por una serie de casualidades, lo más probable es que hubiera tenido éxito… o que, al menos, su resultado hubiese sido mucho más acorde a su objetivo inicial.

Los datos que voy a aportar a continuación son inéditos. Dispongo de fuentes a las que es imposible acceder desde de la Alianza y, por tanto, considero imprescindible dejar este registro.

Si hasta ahora he compilado y expuesto una serie de hechos conocidos, lo que transcribiré a partir de ahora y en los próximos capítulos será sin duda la mayor aportación del presente trabajo.

 

La Estandarización 3

 

19.5_ La evacuación de Madrid

A principios de 2047, Madrid era la única capital de la Unión que no había sido devastada por los efectos del Colapso y que, por tanto, mantenía cierta ilusión de gobernanza (una ilusión más local que estatal, todo sea dicho).

Sin embargo, entre el ocho y el once de agosto se vio azotada por una ola de calor que la abocó a una evacuación forzosa. Como era lógico, el gobierno local no disponía de medios para realizarla, así que tuvo que ceder su poder (y el control de la población) a las fuerzas de seguridad contratadas por la Alianza.

En una proeza logística que venían perfeccionado desde hacía una década, las tropas extrajeron a millones de personas en cuestión de días (entre el once y el trece de agosto) y los realojaron en un asentamiento provisional, al norte de la Sierra de Guadarrama. (La misma que terminaría convirtiéndose en la frontera natural del desierto de Iberia).

Según la Alianza, el objetivo era que los madrileños permanecieran allí hasta que pasara la ola de calor y pudieran reactivarse los servicios mínimos (por entonces no se los consideraba «refugiados»), pero cuando la ola pasó y pudieron entrar en la ciudad, las tropas descubrieron que era inhabitable. La extracción de los cadáveres y la sustitución de las infraestructuras iban a llevar al menos un año. Y nadie podía asegurar que no volviese a producirse otra ola de calor al año siguiente.

 

19.6_ La persistencia de las REC

Como es lógico, fue tal el caos de los primeros días (y la premura con la que se desarrollaron los hechos) que muchas familias se fracturaron en el proceso… Y encontrar a familiares perdidos en un asentamiento precario de millones de personas resultaba prácticamente imposible.

Afortunadamente,en Madrid pervivía una extensa comunidad «milenarista» (el nombre con el que se denominaba a las REC en aquella región): dado que la infraestructura de la ciudad había sobrevivido tanto a la Década Oscura como al Colapso, muchos de sus habitantes se habían empeñado en mantener activo aquel movimiento.

A la interna de la Alianza se creía que, tras la caída de internet a finales de los treinta, los últimos resquicios del movimiento se habían desmembrado, pero lo cierto es que, lejos de hacerlo, la REC de Madrid se había fortalecido. Había aprendido a trabajar en red sin estar conectada y, al no tener líderes ni escalafones, se coordinaba de un modo flexible, lo que facilitó su adaptación a la nueva realidad… incluido el nuevo asentamiento y la búsqueda de familiares desaparecidos.

 

La Estandarización 4

 

19.7_ Los Ejotas

Les tomó menos de una semana diseñar una estrategia de localización. Pero entonces se toparon con un problema: para llevarla a cabo, necesitaban acceder a las bases de datos del antiguo gobierno (ahora en manos de la Alianza). Y dado que las bases de datos eran físicas (porque internet había caído hacía años y la nueva red global no se instauraría hasta la década siguiente), quienes las consultaran deberían darse a conocer (algo que iba en contra del anonimato de las REC).

Como consideraron que la situación sería transitoria, dos parejas de jóvenes (Eva Recuero y Javier Krauss, junto con Elena Robles y Jorge Ocampo) fueron elegidas para presentarse ante las autoridades como portavoces de la REC y actuar como tales mientras durase el campamento. Luego, una vez que volvieran a Madrid, no solo deberían dejar la portavocía, sino que deberían también abandonar el milenarismo, para que este regresara al anonimato.

Su objetivo era acceder a los registros de desplazados para poner en contacto a las familias. Nada más. Y sin duda lo consiguieron. Sin embargo, debido al éxito (y a su juventud, que les brindó un imprevisto carisma)se convirtieron, sin buscarlo, en los líderes improvisados del asentamiento. Y dado que una pareja la conformaban Eva y Javier y la otra, Elena y Jorge, los futuros refugiados de Madrid empezaron a llamarlos «los Ejotas»; un nombre que perduró hasta 2057.

 

19.8_ El campo de refugiados de Picos de Europa

Tras asumir que recuperar Madrid sería inviable, la Alianza decidió reasentar a su población en Picos de Europa, una urbanización de grandes proporciones que había sido abandonada a medio construir. Los costes del traslado e instalación serían asumibles y era un enclave perfecto para la producción industrial.

Lo que la Alianza no pudo prever (ni la empresa patrocinadora que decidió gestionarla) fue que los Ejotas mantendrían allí su condición de líderes. De hecho, fue en el campo de refugiados donde asentaron su influencia.

La Ciudad de los Picos de Europa disponía de edificios escasamente climatizados, servicios mínimos (cuando no insuficientes) y un par de clínicas siempre desbordadas. Para colmo, la empresa patrocinadora impuso un estricto sistema de racionamiento (semejante al del resto de campos) sin tener en cuenta que (a diferencia del resto) los habitantes de aquel campo provenían directamente de Madrid, lo que significaba que el campo era un claro empeoramiento (y no una mejora) de sus condiciones de vida.

Para asombro de todos, los Ejotas construyeron en pocos meses una extensa red social; una red que no solo les permitió mediar entre la empresa y los refugiados, sino que consiguió gestionar las ayudas de forma eficiente; mucho más eficiente que en la mayoría de los campos.

Fueron ellos quienes propiciaron la paz social en los primeros años. Una paz que lograron mantener tras la imposición del Sistema de Retribución Civil. Comprendieron que no podrían impedirlo, así que optaron por negociar las condiciones laborales. Sabían manejar la presión colectiva sin permitir que se desbocara y, gracias a ello, obtuvieron una serie de reivindicaciones que ninguna de las revueltas había logrado conseguir.

 

La Estandarización

 

19.9_ Experiencia piloto

Sin embargo, la Alianza era plenamente consciente de que su liderazgo era una anomalía peligrosa. Con el objetivo de reducir su poder, a mediados de 2054 se empezó a difundir la noticia de que se estaba construyendo NeoMadrid, una ciudad ex novo (situada al norte de la antigua capital) a la que serían trasladados en los próximos años. Casi al mismo tiempo, la empresa patrocinadora flexibilizó el racionamiento para volver innecesaria la red milenarista.

Aunque estos gestos surtieron efecto, cuando empezó a diseñarse la Estandarización, la Alianza tuvo claro que el primer campo a estandarizar debía ser Picos de Europa. Si un grupo de refugiados seguía teniendo potencial subversivo, ese era el de los antiguos habitantes de Madrid.

 

19.10_ Primeros movimientos

A principios de 2056 (cuando la campaña mediática recién comenzaba), los Ejotas —junto a los Jefes de Sección de la factoría y los líderes religiosos del campo— fueron llamados a reunirse con la misión humanitaria. El funcionario con el que se reunieron les adelantó a las consignas que, meses más tarde, coparían los medios: la Alianza, reconociendo las penurias que habían sufrido los ciudadanos del campo, había decidido compensarlos invitándolos a ser pioneros. La estandarización de ordenadores neuronales comenzaría en Picos de Europa.

Más que pioneros, los participantes en aquella reunión se sintieron cobayas; sin embargo, en los meses siguientes llegó la campaña de publicidad y su predisposición cambió.

Los ordenadores neuronales se enseñaron como lo que eran: productos de última generación que permitían que sus usuarios estuvieran conectados las veinticuatro horas del día, que accedieran a cientos de contenidos multimedia y, muy especialmente, que disfrutaran de las Redes Sociales de Inmersión sin necesidad de VRD.

Además, como serían los primeros, la Alianza superpuso otras estrategias que había previsto para más adelante: les mostraron decenas de entrevistas a soldados en las que se ensalzaban las virtudes de los ON (y su importancia para derrotar a la yihad), respondieron todas sus dudas de manera personalizada, y hasta se hizo una presentación oficial en el campo. La historia, les dijeron, los recordaría como la primera sociedad conectada al nuevo mundo.

 

La Estandarización 6

 

19.11_ Campaña de difamación

A finales de 2056, la mayoría de los habitantes del campo estaban deseosos de recibir un implante. Todos menos los milenaristas. Sin que la empresa patrocinadora lo supiera, los Ejotas habían realizado una campaña paralela en contra de los ON. En la práctica, solo había tenido efecto entre sus seguidores; pero sus seguidores se contaban por miles.

En diciembre de ese año, la misión humanitaria volvió a citar a los Ejotas. Esta vez a solas y a puerta cerrada. Al principio intentaron convencerlos de las bondades de los ON. («Vuestro poder político parte de la red; pensad en las posibilidades que los ON podrían ofreceros»). Los Ejotas admitieron que eran conscientes de su potencial y que estarían encantados de utilizarlo con aquellas personas que, libremente, quisieran implantárselo, a lo que se oponían era a la Estandarización.

Los directivos les propusieron entonces que participaran en el proceso «como garantes de las libertades civiles». Solo les pedían que, a cambio, alentaran a los milenaristas a recibir el implante. Los Ejotas respondieron que si realmente querían garantizar las libertades civiles no debían obligar a ningún ciudadano a recibir el implante; si la empresa patrocinadora se comprometía a que así fuera, ellos secundarían el proceso sin ninguna objeción.

Entonces, al ver que no iban a llegar a un acuerdo, los funcionarios cambiaron de actitud: con su tono más leguleyo les informaron que la decisión de estandarizar a los refugiados ya había sido tomada y que la Alianza emplearía cualquier medio que considerase oportuno para garantizar su éxito.

Un par de días después, empezaron a filtrarse extractos de la reunión. Unos audios en los que se los escuchaba oponerse al proceso de un modo frontal. Las frases eran reales, pero, al haber sido sacadas de contexto, parecían reaccionarias; o, al menos, muy alejadas de su habitual cariz conciliador. Sembraban la sospecha de que se habían quedado atrás; de que su acérrima negativa a los ON partía del miedo a perder poder. Y quizás porque querían creerla, esa sospecha bastó para restarles buena parte de su apoyo social.

 

19.12_ La conjura de los veintisiete

A partir de ese momento, los Ejotas comprendieron que, si querían oponerse a la Estandarización, deberían hacerlo de forma clandestina. Fue así como empezaron una serie de reuniones que solo se conocieron cuando todo hubo pasado.

En los meses siguientes, los Ejotas seleccionaron a otros veintitrés milenaristas y juntos trazaron un plan… o, para ser precisos, dos planes paralelos que hasta el último día pasaron desapercibidos.

 

La Estandarización 7

 

19.13_ Preparativos

Mientras tanto, la Alianza mantenía su cronograma.

A principios de 2057 comenzó a construirse el local en el que se realizarían los implantes y, a mediados de mayo —custodiado por cerca de mil integrantes de las nuevas Fuerzas de Seguridad—, llegó el primer contingente de ordenadores neuronales. Los camiones fueron recibidos con aplausos.

En el salón de actos del campo, repleto a más no poder, se presentó el modelo de ON que estaban a punto de recibir. La conferencia se retransmitió en el exterior del local y desde allí la contemplaron los Ejotas, que habían decidido no participar.

Su reticencia a ingresar en el salón debería haber alertado a la empresa patrocinadora, sin embargo, sus representantes lo tomaron como una prueba de su decreciente influencia. Una conclusión que, puesta en contexto, resulta comprensible.

Los ON fueron guardados en un depósito —en el límite exterior del campo de refugiados— a la espera de las siguientes remesas. También se estableció en el campo un contingente de tropas (con sus exoesqueletos y ordenadores neuronales), que empezaron a patrullar las calles.

A mediados de junio llegó el segundo cargamento, acompañado de más efectivos, y, por último, a mediados del mes siguiente se completó la provisión.

El 20 de julio se inauguró el local dónde se realizarían a los implantes. La «época de tormentas» que acababa de empezar (una suerte de monzón debido al Colapso) deslució bastante la ceremonia, sin embargo, no por eso dejó de informarse a los refugiados de que el primero de agosto comenzaría la estandarización.

 

 

19.14_ Movimiento imprevisto

También se dijo que el 30 de julio emitirían las listas con la cita para el implante.

Por más que la información iba a ser enviada al plano de datos de cada refugiado, era de esperar que mucha gente tuviera dudas, así que muchas organizaciones —en especial, religiosas— se ofrecieron a abrir mesas de consulta a lo largo del campo.

Debido a eso, a la empresa patrocinadora no le extrañó que un grupo de milenaristas se ofreciera también a hacerlo. (De hecho, lo asumió como una prueba más del declive de los Ejotas). No imaginó que, la noche del 29 de julio, un grupo encabezado por Javier Krauss entraría en el arsenal del campo y se incautaría de gran cantidad de armamento…, ni que las mesas de consulta de los milenaristas serían el punto de encuentro para una fuga masiva.

 

La Estandarización 8

 

19.15_ Un golpe de suerte

A las seis menos veinte de la mañana de 30 de julio, una patrulla detuvo a dos jóvenes (un tercero logró darse a la fuga) por violar descaradamente el toque de queda. Habría quedado en un incidente menor, si uno de los detenidos no hubiera sido Julián Alcedo, el líder del ala juvenil del milenarismo y uno de sus integrantes más radicales.

Esta vez sí, la empresa patrocinadora lo tomó como una advertencia y decidió interrogar a los Ejotas. Confiaba en que la expectativa despertada por los ON encubriera la noticia (que, por su puesto, no pensaba difundir).

Sin embargo, cuando las Fuerzas de Seguridad llegaron a sus edificios, descubrieron que se habían marchado. Eso encendió todas las alarmas.

Como primera acción, enviaron patrullas a todas las mesas de consulta milenarista para detener a todo aquel que se acercara… Pero las mesas nunca se abrieron.

Se decidió interrogar a Alcedo para averiguar qué estaba sucediendo, pero el joven logró resistir hasta el día siguiente, cuando ya todo había pasado.

Alrededor de las once, se decidió enviar tropas a la red de alcantarillado, asumiendo que podía ser allí donde se ocultaran los Ejotas, pero en las primeras horas, al menos, no encontraron a nadie.

Y entonces, a las dos y cuarto de la tarde del 30 de julio, comenzó la revuelta.

 

 

19.16_ La revuelta de Picos de Europa

Un grupo de milenaristas, encabezado por Eva Recuero y Javier Krauss, atacó el almacén donde se guardaban los ON, al tiempo que otros grupos asaltaban la factoría y la sede de la misión humanitaria.

Grupos más pequeños construyeron barricadas, o perpetraron ataques puntuales, procurando retrasar la respuesta de las Fuerzas de Seguridad. Y aunque sus armas poco podían hacer frente a los exoesqueletos de las tropas, el factor sorpresa les dio la ventaja durante casi dos horas. El grupo de Recuero y Krauss sitió el almacén con eficacia militar, pero fue incapaz de doblegar al escuadrón de defensa. Luego, alrededor de las cuatro de la tarde, la situación cambió. Las tropas quebraron las barricadas y se desplegaron por la ciudad.

A las cuatro y media ya habían rodeado con un segundo cerco a los grupos sitiadores. Y a las seis, la mayoría de insurgentes estaban muertos… Incluidos Eva Recuero y Javier Krauss, una de las dos parejas que habían comuesto los Ejotas.

La misión humanitaria se aseguró de que una imagen de sus cuerpos circulara por el campo, lo que desmoralizó a los milenaristas que, para entonces, ya eran conscientes de que su batalla estaba perdida.

Sin embargo, los estertores de la revuelta fueron su fase más álgida. Los sublevados eran conscientes de que iban a morir y no estaban dispuestos a dar su vida por nada.

Durante todo ese tiempo, la pregunta que carcomió a la Alianza era evidente: ¿dónde estaban Elena Robles y Jorge Ocampo, los otros dos integrantes de los Ejotas?

 

La Estandarización 9

 

19.17_ Lo que se supo después

Las Fuerzas de Seguridad tardaron más de dos días en neutralizar la revuelta. Durante todo ese tiempo, los soldados encontraron a decenas de personas vagando sin rumbo por los túneles del alcantarillado. Muchos fueron abatidos por error, y los que no, fueron detenidos.

En la tarde del segundo día, Julián Alcedo cedió al interrogatorio y expuso en detalle el plan de los veintisiete. Explicó que los ataques de Recuero y Krauss habían sido una distracción para facilitar la fuga masiva de milenaristas liderada por Robles y Ocampo. Y confiando en que ya se hubiera producido, incluso reveló los posibles puntos de fuga. Se enviaron tropas a todos ellos y al fin los encontraron en un túnel de desagüe que desembocaba en el río… Aunque «encontrar» no es la palabra correcta.

Al parecer, los milenaristas no habían previsto que la época de tormenta lo podría haber anegado y al llegar se encontraron en un callejón sin salida.

Las tropas que dieron con el túnel grabaron imágenes desoladoras. La canalización estaba tan anegada que formaba una especie de estanque, y en sus márgenes se apretujaban unos treinta cadáveres como restos de comida en el borde de un desagüe.

En las semanas siguientes, se halló otro medio centenar de cuerpos, descomponiéndose al sol en las riberas del río. Entre ellos, el de Jorge Ocampo.

Cuando la empresa patrocinadora se enteró del descubrimiento, dio la investigación por cerrada, pero, para entonces, hacía días que la estandarización de Picos de Europa había culminado con éxito.

 

19.18_ La Estandarización

Si me he extendido al exponer la Revuelta de Picos de Europa es porque, de algún modo, selló el éxito del proceso. La Alianza había previsto que su mayor resistencia provendría de allí y su gestión de la incidencia allanó el camino en el resto de campos.

En los cuatro años siguientes, no hubo un solo conato de rebelión. Probablemente porque la Alianza se encargó de difundir las grabaciones del alzamiento y la fuga, y de asociarlos a entrevistas a refugiados que alababan la estandarización.

La estandarización de las tres zonas de la Alianza culminó el cuatro de mayo de 2061 en el campo de refugiados de Milwaukee (que, obviamente, no estaba en Milwaukee, debido al crecimiento del lago Míchigan).

A partir de ese momento, se instauró la estructura social que sigue vigente hoy en día. Un sistema radicalmente nuevo que abordaremos en profundidad en los próximos capítulos.

 

La Estandarización 10

 

NOTA:La imagen de cabecera es un diseño de Freepik.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.